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Simond´s te acompaña

- Sol:
A esta edad tu hijo tiene la independencia propia de poder caminar. Por eso es importante que tengas mucho cuidado con el sol.
Su piel ya está más madura, por lo que los pediatras ya aconsejan que uses factor solar.
Recuerda que debe ser sobre factor 30 y debes 30 minutos antes de que tu hijo salga a jugar bajo el sol, y re aplicarlo cada 2 horas.
No bajes a la playa o no vayas a la piscina sin un quitasol, porque es importante que tengas un lugar donde resguardar a tu niño del sol, aunque bajes después de las 4 de la tarde.
Existen trajes de baños con mangas y pantalones largos, que los protegen del sol cuando estén bañándose.
Ten presente además, que el reflejo de la arena, el agua o el piso también pueden quemar.
Después de la exposición al sol, es importante proteger la piel de tu bebé para evitar su exfoliación y deshidratación.
La idea es utilizar una crema hidratante infantil, aunque también es adecuado consultar al pediatra o al dermatólogo para saber cuál es la más apropiada.

- Baño:
Ya que tu hijo se mueve más, está en contacto con el medio ambiente y se pasea por todas partes, ya es recomendable que lo bañes todos los días.
Si bien por un tema de tiempo tratarás de hacerlo lo más rápido posible, es bueno que un par de días a la semana te des un minuto para que jueguen en el agua.
Si lo bañas en la tina hay muchos juguetes que pueden hacer más agradable el momento del baño. Y más aún si a tu hijo no le gusta el agua o al momento de bañarlo estaba jugando en otra cosa. Es un buen método que vaya con un juguete que se pueda mojar para que acceda más fácilmente.
Para que se vaya acostumbrando a la ducha, puedes terminar el baño con el enjuague a través del chorro de la ducha, sobre todo si tienes una del tipo ducha-teléfono.

- Apego:
La relación de apego es vital cuando tu hijo comienza a ser más independiente y empieza a ser autónomo.
Lorena Ascanío, sicóloga del Centro de Estudios Evolutivo e Intervención del Niño de la Universidad del Desarrollo, explica que desde que nace tu bebé comienza esta relación natural de apego entre él y tú, lo que lo ayuda a ser más niño (a)seguro. Esto, porque sabe que en ti es en donde va a encontrar siempre apoyo y solución a sus posibles problemas. Por eso siempre que algo le suceda va a correr hacia ti.
Sin embargo, para que eso suceda debe existir esta relación de apego. De lo contrario, el niño buscará a otra persona con la que se sienta seguro. En ese sentido, mientras más confiado se sienta en ti, le va a ser más fácil salir a explorar el mundo.
Es bueno que le dediques tiempo para compartir con él. Piensa en que está todo el día aprendiendo cosas nuevas, y que además se le pide que desarrolle habilidades constantemente.